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Cuando Shift Up empezó a desarrollar Stellar Blade dudo que pensara que iban a tener semejante exposición y que su lanzamiento iba a estar tan cargado de todo tipo de connotaciones. De una forma bastante desafortunada, este juego se ve envuelto en una estúpida batalla cultural peleada por los sectores más rancios de la internet y del gaming. Empiezo esta review haciendo alusión a eso porque es un contexto importante para entender dónde están puestas las expectativas de muchos usuarios.

La realidad es que Stellar Blade es un juego que no amerita semejante discusión, debate y polémica. No tiene nada de especial como para que se hayan gastado horas y horas de contenido, miles y miles de tweets o visualizaciones en YouTube. Simplemente es un juego competente, que hace algunas cosas bien, otras varias no tanto y que en general termina ofreciendo una experiencia medianamente disfrutable a pesar de muchas falencias. Lamentablemente, dudo que todo lo que se charle sobre Stellar Blade tenga este nivel de mesura o de tranquilidad.

Antes de su salida este juego tuvo una demo que muestra básicamente la primera hora y monedas de la aventura y si bien fue un vistazo medianamente efectivo, creo que no termina mostrando lo que realmente es Stellar Blade. Si nos guiamos sólo por las primeras horas, lo hecho por Shift Up parece ser una licuadora entre un hack & slash tipo Bayonetta y un soulslike. Pero a medida que avanzamos en las horas de juego, la plantilla sobre la que se desarrolló esta aventura es más bien la de Jedi Fallen Order.

Es decir, tenemos un hub central, puntos donde descansar y mejorar a nuestro personaje que va adquiriendo puntos de habilidad de manera más bien tradicional, algunas secciones de plataformas, varias misiones secundarias, zonas un poco más abiertas y un combate bastante atractivo y vistoso pero medianamente metódico donde tenemos que bloquear los ataques de los enemigos o esquivarlos en el momento preciso. Si bien tiene algunas cosas de Sekiro, no pretende ser ni la mitad de desafiante o frustrante, de hecho propone una experiencia bastante amena y no muy frustrante. No hay penalidad por perder y los checkpoints son muy generosos.

La fórmula es buena, le funcionó a Respawn y en lo personal creo que es preferible apuntar a algo así que a imitar lo que hace From Software y fallar en el intento. El problema quizás es que Stellar Blade no termina de destacarse en casi ninguna de esas facetas. El diseño de nivel no es muy creativo, las misiones secundarias rozan lo genérico, las plataformas parecen estar más por obligación que porque realmente aporten algo sustancial a la experiencia y ni hablar de lo pésima que es la narrativa, los personajes, el guión, las actuaciones de voz y los mil y un clichés que te tira por minuto (si bien no es lo más importante en un juego de este estilo, Stellar Blade decide ocupar muchos más minutos de lo que debería en diálogos y cinemáticas que parecen escritas por una inteligencia artificial).

Lo que mejor hace sin dudas es el combate que va cambiando y mejorando constantemente. Cada vez que sentía que algo no cuajaba del todo, rápidamente el juego me tiraba una mejora o una nueva mecánica para suplir esa falencia. Si bien no me decido si es una buena decisión o no pasar por un período inicial de mediana frustración o de hasta monotonía que roza el aburrimiento, sí genera una muy buena sensación de progresión y de crecimiento de nuestro personaje. 

EVE se siente constantemente más fuerte, más capaz y con mejor equipamiento. Crear esa fantasía de poder es clave en una experiencia como esta y eso lo hace muy bien Stellar Blade; lamentablemente las horas iniciales sufren un poco el hecho de no tener algunas mecánicas más avanzadas. Una de ellas es la obtención de un dron que nos permite disparar varios tipos de municiones dándole a nuestro personaje la posibilidad de atacar a distancia. Una vez que contamos con eso se nos abre un abanico enorme de combinaciones de ataque, de árboles de habilidades y mejoras; de hecho el juego cuenta con buen nivel de customización de beneficios para EVE que podemos ir variando sobre la marcha para ir amoldando la experiencia. 

Por su parte los enemigos proponen un buen nivel de desafío, tienen patrones de ataque interesantes y mucha variedad de tamaños, velocidades, movimientos y debilidades. Los diseños son rebuscados en el buen sentido y los jefes también plantean peleas bastante espectaculares. Ir bajando enemigos, metiendo buenos bloqueos, esquives y usando nuestras armas genera un buen loop de jugabilidad que compensa muchos de los momentos más cansinos.

También tiene a favor Stellar Blade lo muy bien que se ve y lo sólido de su rendimiento. Es uno de esos juegos que llaman la atención a primera vista y no me refiero por el diseño de su protagonista sino por cuestiones técnicas de iluminación, arquitectura de los niveles, diseño de criaturas y estética en general. Es uno de esos pocos juegos que medianamente podemos decir que se siente de nueva generación, sobre todo por cómo no pierde calidad incluso en aquellos modos que van a 60fps; se nota que está desarrollado para una sola plataforma como es la PS5.

Si bien es un juego muy llamativo a nivel visual, me cuesta sacarme de la cabeza la idea que la mayoría de los diseños de personajes, criaturas y estructuras se pensaron primero que la historia el universo; o mínimo que no hay una construcción de universo muy coherente. Nada se siente como que pertenece al mismo mundo o como parte de una mitología bien pensada. El resultado es un juego con mucha “onda” pero con cero personalidad.

Esa falta de personalidad y de intencionalidad queda expuesta en la hipersexualización de ciertos personajes. Nadie se va a realmente ofender por ver un personaje con poca ropa o que sea voluptuoso, la reflexión no se trata sobre eso. El “problema” es que no hay mucha justificación para que la enorme mayoría de los personajes femeninos sean mujeres semidesnudas, con proporciones muy exageradas y hasta rozando lo dominatrix. Si no están representadas de esa manera, optan por mostrarlas en forma de muñecas de anime que parecen que no han terminado el secundario. Por lo tanto cuesta encontrar evidencias de que haya una búsqueda con los diseños de estos personajes más allá de la satisfacción de alguna fantasía.

Lo llamativo es que esa misma falta de coherencia y de buen armado de universo se evidencia en cada aspecto del juego. Incluso en sus mejores momentos nos va a dar la sensación de que fue desarrollado tirando de todo a la pared y viendo qué quedaba; puzzles descolocados, secciones de plataforma que no tiene razón de ser, mecánicas como el correr por las paredes que nunca se terminan de aprovechar, entre muchos otros ejemplos.

En conclusión, Stellar Blade es un juego errático pero que incluso en su propia incoherencia tiene momentos disfrutables gracias a una buena jugabilidad, un muy buen apartado técnico y un buen diseño de jefes y enemigos y una gran progresión para nuestro personaje. Lamentablemente lo tira para abajo una historia que es demasiado trillada, predecible y mal contada con personajes cero memorables. La buena noticia es que uno probablemente no esté buscando una buena historia en Stellar Blade sino una buena jugabilidad y en eso Shift Up no falla.

Stellar Blade

Desarrolla:
SHIFT UP Corporation
Distribuye:
Sony Interactive Entertainment
Fecha de lanzamiento:
9 de marzo, 2024
Disponible en:
PlayStation 5
Versión analizada:
PlayStation 5

«Un juego errático que incluso en su incoherencia tiene momentos disfrutables gracias a su jugabilidad, apartado técnico y diseño de jefes, además de una gran progresión para nuestro personaje.»



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